Pedro Márquez y Danielle Strickland

Algunas leyes y reformas utilizan el aparato de justicia para promover el bien de la sociedad, pero otras se basan en intereses de ciertos grupos de poder. ¿Cómo debe ser el proceso de cambio de estrategia para atacar un problema que atañe a la sociedad?

Nuestros gobernantes y legisladores—los diputados y los senadores—hacen esta labor, pero quedan a deber a la sociedad con algunas leyes que promulgan.

Un claro ejemplo de esta equivocación fue la aprobación de la Ley de Seguridad Interior, a finales del 2017. 

Ante la intervención de las fuerzas castrenses en la “guerra contra el narco”, agravaron los problemas, aumentando drásticamente las quejas ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos en contra de militares y marinos por desapariciones forzadas, muertes de inocentes en fuego cruzado y violaciones a mujeres. Si estas fuerzas eran las que iban a proteger a la sociedad, ¿quién defiende a la sociedad de ellas? Pues ya casi acabamos con los héroes mexicanos.

Afortunadamente, el 11 de mayo de 2018, el juez Fernando Silva García emitió un fallo dictaminando la inconstitucionalidad de la Ley de Seguridad Interior. Sin embargo, no se nota una disminución en la presencia de soldados y marinos en las calles y tampoco ha aumentado la confianza en la policía por parte de la ciudanía.

Los esfuerzos del Estado están enfocándose en apagar fuegos en vez de prevenirlos. La estrategia más inteligente sería mejorar la educación del país, crear fuentes de trabajo con salarios dignos para combatir la extrema desigualdad promovido por el neoliberalismo.

Somos testigos de cómo algunos que están en puestos de poder, no aprenden del pasado, repiten la triste y patética historia de otros y tropiezan en las mismas piedras, y lo que es peor, defraudan imperdonablemente a millones que creyeron en ellos y que merecen vivir en un país mejor. Como ciudadanos, tenemos que participar de una manera más activa en las propuestas de leyes, pues pueden servir para lograr el bienestar común que deseamos alcanzar.