Danielle Strickland
Coordinadora del Inside-Out Prison Exchange Program, Mexico

 

Día tras día, miles de académicos, activistas y servidores públicos alrededor del país se dedican a buscar estrategias para reducir el impacto de las violencias estructurales y directas en nuestras vidas. Entre todos los esfuerzos ante el crimen organizado y la desigualdad social que dominan a México, una de las principales debilidades es la falta de participación de las personas más afectadas por la violencia. Es decir, muy pocos de los que abordan estas problemáticas han vivido personalmente los problemas que buscan resolver. La omisión de las voces de los verdaderos expertos representa una grave carencia en el análisis de la violencia. Es aquí donde resalta el valor de este número de Rompemuros.

Los textos presentados en las siguientes páginas nacieron en el seminario permanente de narrativas en el Reclusorio Metropolitano del estado de Jalisco. Cada historia relata distintos “primeros pasos”. Varios autores nos llevan al mundo del encierro, como estudiantes externas que entran y salen del penal, o bien como personas privadas de su libertad con largas cadenas por cumplir.

Por su parte, Pedro Márquez nos comparte sus propias vivencias sobrenaturales que lo llevaron al lado oscuro del mundo espiritual asociado con el crimen organizado. En ‘La vida en un segundo’, cruzamos la frontera norte con Ricardo Medina y entramos al lado oscuro del mundo delictivo de la migración. Citlalli Santoyo nos lleva al territorio principal de las sexoservidoras mayores en el centro de Guadalajara, invitándonos a ver a estas mujeres con ojos más sensibles. Otros textos nos relatan las llegadas al mundo del crimen organizado, desde la infancia, o cuando la tentación de aventura, adrenalina y dinero se presenta más tarde en la vida.

Estas historias escritas en primera persona por quienes han vivido o han sido testigo de la violencia que caracteriza a la migración, al crimen organizado y al castigo penal, nos permiten ampliar nuestra comprensión de las causas e imaginar posibles soluciones a estos problemas. Además, nos dan la oportunidad de enfrentar el estereotipo del “delincuente”, viendo la diversidad de las personas privadas de su libertad, cada quien con sus propias vivencias, creencias y expectativas para el futuro.

Te invitamos a disfrutar estas historias, pero también a reflexionar sobre tus propias preconcepciones del sistema penitenciario, de las personas privadas de su libertad y de los diferentes contextos delictivos donde transcurren estas narrativas. Esperamos que a ti, como a nosotros, te cambien.

 

Juan Arriaga Fonseca

Juan Arriaga Fonseca